Plegable, resistente y con la tortuga grabada. Es lo que llevas ese día y lo que te queda después.
Un proyecto necesita algo que se pueda tocar. Un cartel se olvida y una pegatina se cae, pero una bolsa buena se usa años y va contando lo suyo cada vez que sale de casa.
Esta se diseñó para aguantar una mañana de playa —arena, agua salada, vidrio— y para que luego apetezca llevarla a la compra. Por eso el estampado es de la zona y no un logotipo grande: lo que se ve de lejos es la tortuga, no la marca.
Tejido resistente y costuras reforzadas. Botellas, latas y lo que aparezca.
Ocupa lo que un puño. Va contigo aunque no hayas salido a recoger.
La tortuga y el fondo turquesa. En una playa se ve quién está en la misma.
Se puede hacer con tu nombre al lado del nuestro, para las salidas que organices tú.