Encontrar una salida, apuntarte y contar lo que habéis sacado. Nada más, y eso es justo lo que hace falta.
GreenLovi no quiere tu atención, quiere que salgas un sábado. Por eso la app hace tres cosas y las hace bien: enseña las rutas que hay cerca, te apunta a una y recoge lo que se ha sacado cuando termina.
Lo que se recoge es lo interesante. Cada salida deja su registro —kilos, tipo de residuo, fotos— y ese registro se queda asociado al lugar. Con el tiempo, una playa deja de ser una impresión y pasa a ser una serie de datos que cualquiera puede mirar.
Lo que hay cerca, ordenado por fecha. Con el punto de encuentro exacto y cuánta gente se ha apuntado ya.
Un club, una clase, la plantilla de un hotel. Se crea un grupo, se convoca y se va contando lo del grupo aparte.
Kilos, tipo de residuo y fotos de antes y después. Se ve si un lugar mejora o si hay que volver.
Puedes ver las rutas sin registrarte. Solo hace falta cuenta para apuntarte a una y para subir lo que salió.
Te sitúa y te enseña las salidas de las próximas semanas alrededor.
Ves quién organiza, qué material lleva y a qué hora se queda. Un botón y ya estás dentro.
Guantes, pinza y bolsa. Un par de horas, normalmente una mañana.
Los kilos y un par de fotos. Se suma al sitio y lo ve quien venga detrás.
Todavía está a medias y los datos que veas son de ejemplo, pero sirve para hacerse una idea de cómo se mueve.
Déjanos tu correo y te escribimos el día que se pueda descargar. Ni una cosa más.